E L   M U N D O   D E   L O S   L I B R O S   E S   D E   U N A   R I Q U E Z A   I N S U P E R A B L E   Y   S U   H I S T O R I A

    D E B E   S E R   C O N O C I D A ,  C O N T A D A   Y   E N R I Q U E C I D A   P O R   L O S   D I S E Ñ A D O R E S .


viernes, 4 de febrero de 2011

Amantes de los libros. Un editor: Daniel Goldin

Por: Jazmín Orozco


Daniel Goldin nació en México en 1958. Desde su primer infancia estuvo rodeado de libros, al ser hijo de padres bibliotecarios su aproximación se dio aún antes de comenzar a leer, en sus palabras: “[…] durante muchos años sólo fueron objetos raros que ocupaban un lugar en la sala.”(1)

Como la mayoría de los niños, e incluso personas mayores, inicialmente se acercó a libros con imágenes que examinó en reiteradas ocasiones con gran avidez; sin embargo, sus padres siempre les leyeron, a él y a sus hermanos; El libro de las tierras vírgenes de Rudyard Kipling formó parte de los primeros libros que conoció gracias al recital de su padre, introduciéndolo al placer de la lectura.

Más tarde, ya como lector, Belleza Negra, Huckleberry Finn y Tom Sawyer, Príncipe y mendigo y Sin familia entre otros, fueron los primeros libros que lo marcaron, convirtiéndolo en un vehemente lector y adentrándolo en el mundo de la literatura; desde entonces su pasión por los libros y la lectura no ha cesado.

En la adolescencia mostró interés por la poesía, gusto que más tarde lo llevó al ejercicio de la escritura y desde ese momento, ambas actividades, lectura y escritura quedaron ligadas entre sí; Daniel Goldin comenta: “Hoy, leer y escribir me parecen dos formas del pensamiento, de la comunicación, de estar en el mundo. Me interesa más la relación de ellas con ese estar y, más que el objeto libro, el sujeto que lee.”(2)

Su clara vocación lo condujo a su actual profesión: editor y ensayista. A finales de la década de los 80 dirigió un proyecto de libros para niños y jóvenes del Fondo de Cultura Económica y Espacios para la lectura con la misión de fomentar la lectura. En la colección de álbumes A la Orilla del viento propuso la integración de la gráfica con la literatura dándole a cada una su propio valor, sin competencia, sino aspirando a la creación de un vínculo entre palabra e imagen y así desarrollar también la educación visual; de este modo puede germinar en el usuario el amor por el objeto libro. Daniel Goldin señala que: “Todo lector que se precie de serlo tiene una relación placentera con el objeto libro. Tengo amigos que primero los huelen. Otros, los tocan. […] Claro que la sola belleza del objeto no hace al libro bello. Por eso también apuntamos a la belleza literaria.” (3)

Actualmente trabaja en editorial Océano de México en el proyecto Océano Travesía también para niños y jóvenes en pro de la formación de lectores. Para Daniel Goldin la lectura y la escritura deben tener sentido, que generen una perspectiva distinta en la gente y la lleven a la reflexión; por lo que aboga por la libertad de elección en la lectura para que no sea por obligación como suele hacerse en la instrucción escolar y eliminar la oposición que suele existir entre la lectura por placer y lo estrictamente educativo.

Además de su vasto trabajo como editor, Daniel Goldin es también ensayista y autor de varios libros. Preocupado tanto por la deficiencia en el ámbito de la lectura, como en la formación de nuevos y mejores lectores, Daniel Goldin muestra en su libro Al otro lado de la página: imágenes de la lectura en México (Santillana), en coautoría con el fotógrafo Carlos Díez Polanco, lo complejo del fenómeno de la lectura y la escritura, promoviendo el análisis y la reflexión para la creación de posibles soluciones.

También ha sido jurado en diversos premios y conferencista en temas ligados a la lectura y el libro en América Latina y España, siempre comprometido con la promoción de la lectura, la cultura visual y escrita.

(1). Daniel Goldin, "Los textos y los días", Fractal n°11, octubre-diciembre, 1998, año 3, volumen III, pp. 155-163.

(2). Idem

(3). “Entrevista a Daniel Goldin”, Babar, Revista de literatura infantil y juvenil n° 23, septiembre, 1998. Madrid, España

jueves, 3 de febrero de 2011

Amantes de los libros. Un escritor: Juan José Arreola

Por: Raúl Veladíz


Todo escritor, todo hombre de letras, todo amante de las ideas, ama por naturaleza y por lógica a los libros; Juan José Arreola aprendió a amarlos desde la parte más elemental y esencial de su existencia material. Fue el cuarto de catorce hijos y nació (Zapotlán Jalisco, 1918) en un convulso y post revolucionario México en pleno conflicto cristero; al no poder asistir a la escuela por pertenecer a una familia católica y considerarse una herejía el asistir a una laica, se vio obligado a trabajar siendo todavía un niño en el taller de encuadernación de don José María Silva, ahí aprendió a mirar el papel, los hilos, las guardas, a cuidar los libros para acercarlos lo más posible a la eternidad. Posteriormente trabajó en la imprenta del Chepo Gutiérrez, continuando su contacto con el papel y la tinta.

Aunque la formación de Arreola fue autodidacta casi por completo, él recordaba que su amor por la lectura nació gracias a un profesor, José Ernesto Aceves, quien le mostró la belleza de la poesía y es a partir de esa influencia decisiva, que ayudado por su memoria prodigiosa capaz de recordar sin titubeos poemas de principio a fin, caminaría por la vida recogiendo las palabras de autores de lejanas latitudes geográficas y temporales para nutrir las propias.

Amante como era del teatro y de la escena, incluso lo dejó todo para incorporarse al teatro del Instituto Nacional de las Bellas Artes, Arreola era un histrión natural. En Zapotlán siguió explorando profesiones y de paso cultivando su amor por las letras que por fin le permitieron publicar su primer cuento Hizo el bien mientras vivió en la revista Eos y fundar la revista Pan, entre otros con Juan Rulfo.

Después de un revelador viaje a París y de haber trabajado tres años como corrector de pruebas en el Fondo de Cultura Económica, publicó Varia invención en 1949. Posteriormente gracias a una beca de la fundación Rockefeller publicaría en 1952 Confabulario su obra cumbre, ganadora del Premio Jalisco en Literatura y en 1959 su no menos alabado Bestiario.

Fue director de la Casa del Lago —que hoy lo homenajea llevando su nombre— donde organizó concurridas tertulias y lecturas en voz alta, además de torneos de Ajedrez del que era un apasionado jugador.

Recibió distinciones como el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Nacional de Lingüística y Literatura en 1976, el Premio Nacional de Periodismo, Premio Nacional de Programas Culturales de Televisión, la condecoración del gobierno de Francia como Oficial de Artes y Letras Francesas, Premio Universidad Nacional —el honor más grande al que puede acceder un universitario— y el Premio Juan Rulfo en 1990.

Aunque relativamente es escasa su obra literaria, su mayor mérito reside en el hecho de haber sido un gran promotor y amante de la lectura y los libros. Fue un escritor que trascendió a su oficio y se convirtió en un portavoz de sus propias historias, reflexiones, y poemas, pero también de la obra de autores inmerecidamente olvidados que gracias a su generosidad y visión lograron un espacio en medios como la radio, la televisión y por supuesto en la prensa escrita. Juan José Arreola murío en su natal Jalisco en el 2001, su obra sigue tan viva como la imaginación de su creador.

El libro y sus amantes


Se dice que no existe una forma única de amar y cuando se trata de libros esto debe ser cierto; estos seres de papel y tinta, o más recientemente seres de luz y bytes convocan a toda clase de amantes que buscan y disfrutan su compañía. Tal parece que la relación que uno mantiene con sus libros es lo que se llama un “amor ideal”, pues es de la clase de amor que te da libertad, que te hace crecer y que además es ilimitado.

Durante el mes de febrero estaremos explorando las relaciones que el libro ha mantenido con algunos de sus amantes más apasionados: un autor, un editor, un diseñador, un ilustrador, un encuadernador, una editorial, un promotor, una fundación, una feria, una librería, una biblioteca, una calle y hasta una ciudad…

Como el amor suele ser contagioso y este mes se antoja propicio para epidemias, esperamos que un cupido literario disperse el virus del amor por los libros por todos lados.

jueves, 6 de enero de 2011

Recomendación para pedir a los Reyes: "¿Contrarios? Un libro para ejercitar el arte pensar" de Oscar Brenifier y Jacques Després


"Desde que somos muy pequeños aprendemos que las ideas se oponen y comprenden una gracias a la otra: La oscuridad sólo se entiende en oposición a la luz, la alegría a través de la tristeza, el frio por el calor..." Comenzar a reflexionar los grandes temas que a cualquier niño (y no sólo niños) le atañen a partir de este libro es la mejor manera. Recomendable para niños que ya están a punto de dejar de serlo y comienzan a pensar en temas trascendentes como la individualidad, el tiempo, la libertad entre muchos otros. Maravillosamente ilustrado por Jacques Després. "Contrarios" forma parte de una serie de libros del mismo autor dedicados a la reflexión, que se pueden encontrar en la colección Travesías de editorial Oceáno.

miércoles, 5 de enero de 2011

Recomendación para pedir a los Reyes: "Konrad o el niño que salió de una lata de conservas" de Christine Nostlinger


Este libro puede ser disfrutado por niños y mayores indistintamente por su humor inteligente y la singularidad de sus personajes tan entrañables y divertidos (fuera de lugares comunes y estereotipos). La austriaca Christine Nostlinger es una de las plumas de la literatura infantil más reconocidas, ha obtenido por su labor el Premio Andersen y su escritura es tan amena y creativa que leerla resulta un gozo, quizá por ello es que este libro forma parte de los famosos "Libros del Rincón", que son lecturas seleccionadas en el Programa Nacional de Lectura para los niños de las primarias públicas de México. Fue en una pequeña biblioteca de primaria que yo lo descubrí, pero he verificado que se consigue en las librerías bajo el sello de Alfaguara (edición a la que pertenece esta portada).

Deseos para el 2011

Que el 2011 este colmado de libros escritos, editados, diseñados, ilustrados, impresos, encuadernados, etc., etc... pero sobre todo de propósitos de lectura cumplidos y de la generosidad de compartirlos con otros.

Recomendación: "La noche de los calígrafos" de Yasmine Ghata, Editorial Siruela


Me quedé pensando en las lecturas que aunque no son "formativas" en un sentido técnico, pueden ser una referencia importante para un diseñador o tipógrafo, para mí este es el caso de "La noche de los calígrafos", una novela de una belleza sutil y gracias a su lectura me interesé por el trabajo de calígrafos tan sublimes como Ahmed Kalahisari, Esma Ibret Hanim, Abdullah Zuhdi Efendi, entre otros.

Esto dice la sinópsis de la cuarta de forros:

"Me apagué el 26 de abril de 1986, a la edad de ochenta y tres años. Estambul celebraba la fiesta del Tulipán en Emirgan... Mi muerte fue tan dulce como la punta de la caña mojando sus fibras en el tintero, más rápida que la tinta embebida por el papel.» Así habla la calígrafa otomana Rikkat cuando empieza el relato de su vida. En 1923, ya sabe que nada podrá apartarla de la caligrafía. Ese mismo año, rompiendo con el islam, la república de Ataturk prohíbe la lengua y escritura árabes a favor de una versión modificada del alfabeto latino. Servidores de Alá y de los sultanes, estos «obreros de la escritura» son marginados y sus escuelas abandonadas. En una de ellas se cruzan Selim, el antecesor virtuoso, y Rikkat, encargada de abastecer de papel y cálamos a estos ancianos despreciados por el nuevo régimen. El suicidio de Selim sellará un pacto inviolable entre la joven alumna y el arte de los calígrafos. Antes de morir, el hombre le lega su escribanía y su tinta de oro. Posteriormente, mucho más... durante sus divertidas visitas desde ultratumba. Mezclando el mundo desconocido de las prácticas de la escritura y la Turquía contemporánea librada a las influencias occidentales, Ghata firma una primera novela clásica e inspirada."